GENOVESE (Groc Cía) Completa
Genovese
Contexto de creación y referentes reales
El germen de Genovese surgió en 2017 durante un taller de escritura teatral impartido por el dramaturgo Xavier Puchades, donde Miguel Ferrando empezó a explorar el tema central que luego desarrollaría. Fascinado por la historia de Kitty Genovese, Ferrando investigó a fondo el caso y decidió convertirlo en material dramático, coherente con su sello personal: “Me gusta coger historias reales, pequeñas joyas que me inspiran y que gran parte del público desconoce. En casi todas mis obras parto de hechos auténticos para darles forma y transformarlos. Creo que es el sello distintivo de Groc Teatre”. En este caso, la elección de la historia de Kitty vino motivada por su potencia simbólica y relevancia actual. “¿Por qué recuperar la historia de Kitty Genovese en 2017? Kitty es un símbolo… una historia que tiene mucho sentido en la actualidad”. El caso real –en el que la joven fue asesinada por Winston Moseley ante la inacción de sus vecinos– dio pie en los años 60 al estudio del llamado “efecto espectador” o “síndrome Genovese”, fenómeno psicológico sobre la indiferencia de los testigos ante situaciones de emergencia. Este concepto subyace en la obra para cuestionar nuestra responsabilidad colectiva: ¿hemos cambiado desde entonces? La dramaturgia traza paralelismos entre aquel suceso de 1964 y otro episodio similar en la actualidad, invitando al público a empatizar y a reconocer que “la historia de Kitty Genovese… sigue pasando, con otras protagonistas… en otras circunstancias, pero es algo real y cotidiano”. Además del referente explícito de Kitty, el texto incorpora frases y situaciones reconocibles de la cultura patriarcal contemporánea, desde los micro-machismos cotidianos hasta las justificaciones que culpabilizan a la víctima (por ejemplo: “vistes como una puta… vas provocando… algo habrás hecho”). De este modo, Genovese conecta el pasado y presente para denunciar que, pese a ciertos avances sociales, “el machismo sigue siendo una lacra” y queda mucho camino para la igualdad.
Estreno y recorrido escénico
Tras un periodo de desarrollo y pre-estreno en la Sala Ultramar de Valencia, Genovese tuvo su estreno oficial poco después en la Sala Matilde Salvador (Centre Cultural La Nau) de la Universitat de València. Posteriormente, la obra se presentó en Madrid durante el verano de 2018, formando parte del I Certamen Nacional de Artes Escénicas de los Teatros Luchana en Madrid (con funciones los días 26 y 27 de julio de 2018). Esta temprana participación en el certamen madrileño permitió a Genovese darse a conocer fuera de Valencia, en un contexto competitivo que exhibía propuestas escénicas arriesgadas del panorama emergente. Después de su estreno en Valencia, la obra realizó una breve gira principalmente por la Comunidad Valenciana y algunos espacios alternativos. Cabe destacar que, a pesar de no contar inicialmente con una amplia distribución, Genovese logró una notable proyección gracias al boca a boca y a su reconocimiento en premios (ver apartado de reconocimientos). En palabras de su autor, para una compañía joven y pequeña como Groc Teatre fue “una sorpresa increíble” que una pieza así conectara tan profundamente con el público. La función tiene una duración aproximada de 70 minutos y tras algunas representaciones se organizaron coloquios y mesas redondas con los espectadores dada la fuerte carga emocional y social del espectáculo.










Equipo artístico y técnico
El montaje cuenta con un equipo artístico reducido pero polivalente, encabezado por sus dos intérpretes en escena: Amparo Marí e Ilion Trebicka, ambos actores formados en la ESAD de Valencia. La dirección escénica y dramaturgia son obra de Miguel Ferrando Rocher, también cofundador de Groc Teatre.
La escenografía fue diseñada por Luis Crespo, creando un espacio capaz de evocar el Nueva York de los años 60 y, simultáneamente, una urbe contemporánea. El diseño de iluminación, a cargo de Víctor Antón, refuerza ese juego temporal combinando pasado y presente en escena. El vestuario es obra de Teresa Juan, con un trabajo que diferencia épocas y realza la transformación de la actriz entre los distintos registros. La música original y espacio sonoro corrieron por cuenta de Carlos Martínez-Bernal, quien además participa en vivo tocando la guitarra, aportando un acompañamiento musical en directo durante la obra. Como detalle, la actriz Amparo Marí también despliega su voz en escena, integrando canciones o intervenciones vocales que añaden emoción a la puesta.
Asimismo, la producción contó con la asesoría de movimiento de Laura Romero, responsable de la elaboración de una partitura de movimientos precisa para los actores, que alternan entre personajes de distintas épocas con soltura física. La producción ejecutiva y distribución estuvieron en manos de la propia compañía Groc Teatre, con Dulce Adell (además de la producción artística).. En conjunto, el equipo artístico-técnico logró una propuesta coherente y multidisciplinar, equilibrando texto, interpretación, música y elementos visuales en escena.
Estilo escénico y propuesta dramatúrgica
En lo escénico, Genovese se inscribe en un teatro contemporáneo de compromiso social con una puesta en escena sobria pero cargada de simbolismo. Miguel Ferrando desarrolla una estructura dramatúrgica en dos planos temporales: por un lado recrea o evoca el suceso de 1964 (la agresión a Kitty Genovese en Queens) y por otro presenta una situación análoga en la época actual, entrelazando ambas narrativas.
Este montaje en paralelo permite confrontar directamente pasado y presente, resaltando los ecos y similitudes entre ambos contextos. El tono de la obra es deliberadamente directo, crudo e impactante, sin eludir la violencia y la dureza del tema. La crítica ha destacado que se trata de una propuesta “súper directa y explícita, así como necesaria” en su mensaje. No obstante, junto al realismo de muchas escenas, la obra incorpora una dimensión poética y reflexiva: metáforas visuales y textuales (por ejemplo, la imagen de las polillas en la noche guiadas por una luz que nos ciega se menciona en el texto promocional) subrayan la idea de la atracción y ceguera colectiva ante la violencia. La puesta en escena combina elementos narrativos y performativos. La escenografía de Luis Crespo reproduce fragmentos de una ciudad que sirven tanto para ambientar el Nueva York de Kitty como para sugerir cualquier metrópoli actual. Mediante cambios de iluminación y la transformación actoral, el espacio muta de los años 60 a la actualidad, a veces coexistiendo ambos tiempos en escena.
Los dos actores asumen múltiples roles o facetas: Amparo Marí encarna la vulnerabilidad de Kitty y de las mujeres de hoy, mientras Ilion Trebicka puede representar al agresor, al testigo indiferente u otras figuras masculinas, componiendo entre ambos un duelo escénico que trasciende el tiempo. La dirección de Ferrando insiste en subrayar las frases hechas y estereotipos que históricamente se han utilizado para justificar o minimizar la violencia machista –esas frases que la obra repite casi a modo de letanía, confrontando al espectador con prejuicios conocidos (“te estoy haciendo un favor…”, “algo habrás hecho…”). Esta repetición actúa a modo de mantra dramático, generando incomodidad y llamando a la reflexión sobre cómo el discurso machista pervive.
Asimismo, la utilización de la música en vivo y el canto de la actriz aportan momentos de intensidad emocional y cercanía con el público, rompiendo la cuarta pared de forma sutil e invitando a la empatía. En conjunto, Genovese presenta una estructura formal no convencional, de unos 70 minutos sin pausa, que fusiona teatro documental (por su raíz real) con teatro poético y de denuncia. La crítica ha señalado la eficaz simbiosis entre palabra, imagen y emoción en la propuesta, rasgo característico del lenguaje escénico de Groc Teatre.
GENOVESE de Groc Teatre (Premio MAX del Público 2019)
GENOVESE de GROC TEATRE en el Informativo Territorial TVE
Recepción, premios y repercusión
Pese a ser una producción de origen modesto, Genovese logró gran repercusión en el ámbito teatral español gracias al reconocimiento del público y la crítica especializada. Su mayor logro fue alzarse con el Premio Max del Público 2019, un galardón otorgado por votación popular dentro de los prestigiosos Premios Max de las Artes Escénicas. Este premio, considerado uno de los más importantes del teatro español, supuso una enorme sorpresa para la joven compañía valenciana: “Para una compañía pequeña como Groc Teatre, que además lleva solo seis años en activo, un premio así es un regalo… el hecho de que haya sido el público quien ha reconocido nuestro trabajo es especialmente significativo, ya que Genovese es una obra complicada, dura, impactante”. El galardón se entregó en la gala de la XXII edición de los Premios Max (20 de mayo de 2019 en Valladolid) y confirmó la conexión emocional que esta obra había logrado con los espectadores. Cabe señalar que Genovese también obtuvo una candidatura a Mejor Espectáculo Revelación en esos premios (edición 2019).
En cuanto a la recepción crítica, la obra fue bien valorada por su valentía temática y su puesta en escena eficaz. Medios culturales como BuscaMusica destacaron la propuesta como “muy valiente” y “necesaria” en el contexto teatral madrileño. La crítica África Luna elogió la dirección y dramaturgia de Ferrando por atreverse con una historia real de violencia machista y traerla a nuestros días con honestidad, sin morbo gratuito.. Se aplaudió especialmente la detallada escenografía y la iluminación por situar al espectador inmediatamente en la Gran Manzana de los años 60 y a la vez en el presente, así como el trabajo interpretativo de Marí y Trebicka por moverse con soltura entre ambas épocas y por encarnar los arquetipos del pasado y presente de la cultura patriarcal sexista. También recibió comentarios muy positivos la presencia de la música en directo y la voz de Amparo Marí, calificados de “un lujo” que potencia la emotividad del montaje. Diversos artículos resaltaron el impacto que la obra tenía sobre el público, generando coloquios espontáneos y reflexiones al terminar la función. En Valencia, la prensa local subrayó la pertinencia de Genovese en plena lucha contra la violencia de género: la obra se representó también apenas días después del Día Internacional contra la Violencia de Género (25 de noviembre), por lo que su mensaje resonó con las movilizaciones y sensibilización social del momento.
Tras el Premio Max, Genovese consolidó su relevancia dentro del repertorio de Groc Teatre y, por extensión, su lugar en la escena contemporánea. Para la joven compañía (fundada en 2013), esta obra supuso un salto cualitativo y de proyección nacional: hasta entonces Groc Teatre era conocida sobre todo en el circuito valenciano alternativo, pero Genovese les otorgó visibilidad y prestigio a nivel estatal. De hecho, la trayectoria de la compañía alcanza proyección nacional a partir del estreno de Genovese, siendo esta pieza la que consolidó a Groc Teatre como una de las propuestas más sólidas y singulares de la escena valenciana actual. En el panorama teatral contemporáneo español, Genovese se inscribe dentro de una corriente de teatro documental y social que revisita hechos reales para cuestionar problemáticas vigentes. Su énfasis en la denuncia de la violencia de género y la crítica a la indiferencia colectiva la hacen relevante en diálogo con otras obras de teatro comprometido de su época. Además, Genovese demostró que propuestas independientes pueden calar hondo en la audiencia: sin una gran infraestructura ni famosos involucrados, logró el apoyo del público en unos premios nacionales, evidenciando que el teatro de pequeño formato también puede generar gran impacto. En resumen, Genovese no solo aportó al debate social sobre la violencia machista y la responsabilidad civil, sino que también marcó un hito en la trayectoria de Groc Teatre, confirmando el valor de su apuesta por un teatro que combina rigor estético, poesía escénica y compromiso social



















