En Groc Teatre entendemos la mediación cultural no como una actividad complementaria, sino como una extensión natural del hecho escénico. Nuestro trabajo no termina cuando se apagan las luces de la sala: continúa en el diálogo con el público, en los espacios educativos y en los contextos institucionales donde el teatro se convierte en una herramienta de pensamiento compartido.
A lo largo de los últimos años, la compañía ha desarrollado diversas actividades de mediación en colaboración con Graners de Creació y con ayuntamientos, centros educativos y universidades, consolidando una línea de trabajo estable y coherente.
Mediación y territorio: trabajar desde lo local
Uno de los ejes fundamentales de nuestra mediación es el arraigo territorial. Las actividades realizadas en colaboración con diferentes ayuntamientos (por ejemplo, Ajuntament d’Almussafes o L’ajuntament d’Alboraia, entre otros) han permitido acercar el teatro contemporáneo a contextos diversos, generando espacios de encuentro entre creación artística, ciudadanía y reflexión colectiva.
En estos municipios, Groc Teatre ha desarrollado encuentros con público, talleres y sesiones de trabajo donde el espectáculo no se presenta como un producto cerrado, sino como un proceso abierto que se comparte, se explica y se discute. La mediación se convierte así en un espacio de escucha mutua.
El teatro como herramienta educativa
La dimensión educativa ocupa un lugar central en nuestro trabajo. Por ejemplo, el IES Jordi de Sant Jordi de la ciudad de Valencia, Groc Teatre ha llevado a cabo actividades de mediación dirigidas a alumnado y profesorado, adaptando los contenidos a la realidad del aula.
Estas sesiones no se plantean como clases magistrales, sino como espacios participativos donde el alumnado entra en contacto con el proceso teatral desde dentro: el origen real de las historias, la construcción del texto, las decisiones éticas que implica representar hechos reales y el papel del espectador como sujeto activo.
El objetivo no es formar actores, sino formar espectadores críticos, capaces de analizar lo que ven, escuchar otras miradas y construir su propio criterio.
Mediación en el ámbito universitario
La universidad es otro de los espacios clave de nuestra actividad de mediación. En colaboración con la Universitat Politècnica de València, Groc Teatre ha desarrollado acciones tanto en el Campus de Vera como en el Campus de Gandia.
En este contexto, la mediación se orienta a un público adulto y universitario, interesado en la relación entre creación artística, ética, ciencia, tecnología y sociedad. Las actividades incluyen coloquios, lecturas dramatizadas, análisis de procesos creativos y debates en torno a los temas tratados en escena.
El teatro se convierte así en un espacio transversal, capaz de dialogar con disciplinas diversas y de generar pensamiento más allá del ámbito estrictamente artístico.
Procesos, no solo resultados
Uno de los rasgos distintivos de nuestra mediación es que no se limita al “después de la función”. En muchos casos, el público entra en contacto con el proyecto antes del estreno, durante fases de investigación o ensayo. Compartir dudas, decisiones y materiales forma parte de nuestra manera de entender la relación con la comunidad.
Esta apertura genera un vínculo más profundo entre la obra y quienes la reciben. El espectador deja de ser un mero consumidor para convertirse en parte del proceso, aunque sea desde la escucha y la reflexión.
Mediación y hechos reales
Trabajar con historias reales añade una capa de responsabilidad a la mediación. En proyectos como El Inocente, basados en casos judiciales reales, las actividades de mediación permiten contextualizar los hechos, explicar las fuentes y abordar las implicaciones éticas del material.
La mediación se convierte aquí en un espacio necesario para ordenar la información, evitar simplificaciones y abrir preguntas complejas que no caben en el tiempo de una función.
Un compromiso sostenido
Para Groc Teatre, la mediación cultural no es una obligación administrativa ni un requisito añadido, sino un compromiso sostenido con el territorio, la educación y el pensamiento crítico. Es una manera de entender el teatro como servicio público, incluso cuando se desarrolla desde estructuras independientes.
Seguiremos trabajando en esta línea porque creemos que el teatro tiene sentido cuando genera conversación, cuando crea comunidad y cuando se atreve a salir de la sala para encontrarse con la realidad.




